En una entrevista concedida a un periódico kazajo, Kassym-Jomart Tokayev criticó abiertamente a su predecesor, al tiempo que anunciaba implícitamente sus planes de permanecer en el poder. Con el paso de los años, las críticas a Nazarbayev por parte de su sucesor son cada vez más directas y habituales.
«Había incluso un chiste: ‘Nazarbáyev fue ascendido tras su dimisión, tenía al Presidente a sus órdenes’. Pero en la vida no había tiempo para bromas», declaró el presidente kazajo al diario Ana Tili el 3 de enero. Ese chiste resume las críticas vertida por Tokayev contra el anterior presidente, Nursultan Nazarbáyev, y su intromisión en el poder tras cederle oficialmente la presidencia.
«Después de dimitir, pero sin dejar de ser Presidente del Consejo de Seguridad, él, francamente, no tenía delicadeza política: mantenía regularmente reuniones con el Primer Ministro, el Presidente del Banco Nacional, ministros, akims. Incluso los líderes y diplomáticos extranjeros veían esto con sorpresa, por no hablar de nuestro genta», añadió.
La declaración de Tokayev refleja lo que venía sucediendo desde 2019, después de que el propio Nazarbáyev eligiera al diplomático de carrera como su sucesor. Siguió manejando los hilos más importantes y se convirtió en la cara del país ante el mundo, tratando con líderes y diplomáticos extranjeros. Era obvio en ese momento que Tokayev era una figura secundaria para Nazarbáyev, pero él le siguió la corriente.
La dualidad de poder causó «confusión» entre los funcionarios, en palabras de Tokayev. Le disgustó especialmente que en la reunión del Club Astaná de 2021 Nazarbáyev mencionara la posibilidad de volver a la presidencia, tal y como había hecho el anciano primer ministro malasio Mahathir Mohamad. Pocos meses después, estallaron las protestas de enero de 2022 (o Qandy Qantar – Enero Sangriento) y Nazarbáyev perdió el poder.
Al analizar las lecciones aprendidas de las protestas, Tokayev volvió a arremeter implícitamente contra su predecesor: «Primero, el poder en el país debe consolidarse, nada de dualidad en el poder», como ocurrió tras la dimisión de Nazarbáyev de la presidencia. «En segundo lugar, el Jefe del Estado – es un gestor estatal contratado por un periodo de tiempo determinado, y no ‘la sombra del Todopoderoso’». Sólo le faltó añadir el término Elbasy o Líder de la Nación, como se solía llamar a Nazarbáyev.
No es la primera vez que el Presidente Tokayev arremete contra su predecesor. Lo ha hecho en múltiples ocasiones desde 2022, criticando que su gobierno había creado «una grupo de ricos, incluso demasiado para los estándares internacionales» o diciéndole abiertamente a Nazarbáyev que la arrogancia de sus allegados casi había destruido el país. Pero esta vez los ataques han sido más directos y se extienden a lo largo de varios párrafos. A medida que han pasado los años y Tokayev se ha afianzado en el poder, se ha ido abriendo públicamente sobre el expresidente.
Tokayev seguirá en el poder durante «muchos años»
La entrevista de Tokayev no estuvo exenta de contradicciones. Mientras criticaba a Nazarbáyev por permanecer en el poder durante casi tres décadas («al Jefe de Estado se le contrata por un periodo de tiempo determinado»), él mismo insinuaba hacer precisamente lo mismo.
Al ser preguntado por los rumores sobre la candidatura de Tokayev a la presidencia de las Naciones Unidas en 2026 y la celebración, por tanto, de elecciones presidenciales anticipadas, descartó la idea: «Tengo grandes planes para el desarrollo del país durante muchos años, que pienso poner en práctica».
No está claro a qué se refiere Tokayev cuando dice «muchos años», pero éste será ya su sexto año como presidente. Resulta irónico que el presidente de 71 años de edad critique a Nazarbayev por aferrarse al poder mientras él sigue precisamente sus pasos en ese sentido.
Las críticas de Tokayev a Nazarbáyev y sus planes de mantenerse en el poder son un buen ejemplo de lo que ha sucedido en Kazajstán desde 2022. Las cosas han cambiado para que realmente nada cambie.
(Foto: Akorda.kz)
